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viernes, 15 de mayo de 2015

CONTEXTUALIZACIÓN NIETZSCHE

CONTEXTUALIZACIÓN
1. El crepúsculo de los ídolos.
            La obra de Nietzsche El crepúsculo de los ídolos data de 1888. Fue subtitulada por el propio autor: Cómo se filosofa a golpes de martillo. El título del libro supone una parodia de la ópera de Wagner El  ocaso de los dioses. Esta obra de Nietzsche es un resumen de su pensamiento, una introducción a su filosofía. El objetivo del autor es hacerle preguntas a los valores e ideales de la cultura occidental, para que estos al responder lo hagan con el sonido hueco propio de su condición de ídolos.  Es este, un filosofar a martillazos que se resuelve en uno de los mensajes favoritos de Nietzsche: “¡ Haceos duros!”.  Por último, no deja de ser curioso como Nietzsche se apropia del discurso de los profetas del Antiguo Testamento -los cuales denunciaban la idolatría porque distinguían precisamente entre Dios e ídolo, es decir, entre el Dios verdadero y los falsos dioses fabricados por el hombre-, extendiendo la noción de ídolo a Dios mismo. 
           
Tras la publicación de Mas allá del  bien y del mal , en 1886, Nietzsche tomó la decisión de no imprimir ninguna cosa más durante una serie de años. Abrigaba la idea de dedicarse a elaborar una exposición detallada de su filosofía, que debía llamarse la Voluntad de Poder. A Nietzsche le quedaba por aquel entonces poco más de un año de vida lúcida. Sin embargo, Nietzsche dejó impresas durante este año nada menos que seis obras, una de las cuales es a la que pertenece el texto objeto de comentario. En la carta en la que anuncia esta obra a su editor, fechada el 7 de Septiembre de 1888, el autor opina de este escrito que es “el más limpio de todos mis manuscritos que yo le haya enviado nunca”. El título inicial debía ser Ociosidad de un psicólogo, pero tras recibir una carta de su amigo Peter Gast en la que le sugería un cambio de título, el filósofo decidió el título actual.
            En Ecce homo , obra autobiográfica de Nietzsche, el autor dice a propósito del Crepúsculo de los ídolos:  “Lo que en el título se denomina ídolo es sencillamente lo que hasta ahora fue llamado verdad. Crepúsculo de los ídolos, dicho claramente: la vieja verdad se acerca a su final. No existe ninguna realidad, ninguna idealidad que no sea tocada en este escrito...no sólo los ídolos eternos, también los más recientes...
           
2.  El Crepúsculo de los ídolos en el contexto de la obra de Nietzsche.
            Este libro pertenece a la última etapa del pensamiento de Nietzsche. Tres fases pueden distinguirse en el desarrollo de su filosofía:
           
            a. Un período de juventud, o periodo romántico, en el que estudia la cultura griega, se deja influir por Wagner  y por Schopenhauer:  El origen de la tragedia en el espíritu de la música.
            b. Un período de transición, o período positivista, en el que se apoya en las ciencias experimentales para renegar de los valores románticos en los que había creído hasta ese momento.  (Gaya ciencia)
            c. Un período de madurez, en el que combina la formulación positiva de los grandes temas de su filosofía con la crítica feroz de la tradición cultural de occidente. (Crepúsculo de los ídolos)
3. La obra de Nietzsche en el contexto de la historia de la filosofía
            El pensamiento de Nietzsche significa tres cosas:
            a. Una crítica radical de la tradición cultural de occidente, tanto de sus antiguos como de sus nuevos valores e ideales: filosóficos, religiosos, éticos, políticos. También de la falta de ideales y valores (nihilismo), lo cual genera pasividad, indiferencia, aburrimiento, incredulidad...
           
b. A pesar del tono polémico e irreverente, la mencionada crítica no es periodística, es decir, esta crítica presupone en todo momento una  formación disciplinada en esa tradición, un conocimiento de ella desde dentro, e incluso un gran respeto, una devoción y hasta una verdadera veneración por la cultura criticada. En este sentido, cabe recordar al joven Nietzsche en su triple papel de filólogo clásico, de entusiasta amigo de Wagner y de discípulo devoto de Schopenhauer.
           
c. El pensamiento de Nietzsche supone una alternativa a la tradición criticada, se presenta como un irracionalismo vitalista, una filosofía de la vida que sirva de fundamento a lo que han de ser lo verdaderos valores e ideales del hombre, que sirva de base a toda una futura y nueva cultura. Esta filosofía de la vida se resume en un sí a la vida, afirmación que se desarrolla a través de sus doctrinas. Cabría hacer una enumeración de los temas más relevantes que abarca la filosofía de Nietzsche. Y entonces podríamos apuntar:
           
-El eterno retorno de lo Mismo, Dionisos, el superhombre, la transmutación de los valores, el nihilismo, la razón.
4. La obra de Nietzsche en el contexto socio-histórico de su época.
            La obra de Nietzsche puede ser entendida como resultado de su época y como intento de superación de la misma. Por un lado, el siglo XIX está dominado por tres grandes movimientos culturales:
            a. El liberalismo, el socialismo y el anarquismo, teorías políticas que propugnan, cada una a su manera, un progreso social y unos valores liberales y democrático-igualitarios con los cuales no puede estar de acuerdo Nietzsche.
            b. El romanticismo, concepción irracionalista del mundo que combina el culto a los valores estéticos -literiarios y artísticos- con un cierto pesimismo vital.
            c. El positivismo o filosofía que valora la ciencia y el progreso científico.
            Por otro lado, ya en el siglo XIX comienzan a aparecer los primeros síntomas de nihilismo, que Nietzsche describe con precisión. Pues bien, contra el naciente nihilismo manifiesto que le rodeaba, se dirige su filosofía. Porque Nietzsche no sólo diagnosticó el nihilismo de su tiempo, sino que pronosticó o profetizó, con extraordinaria lucidez, el nihilismo de nuestros días.
Información adicional que puede ser utilizada. Periodos de la obra de Nietzsche.
I. Período romántico: Nietzsche se inspira en los presocráticos (Heráclito), Schopenhauer y Wagner. Los símbolos interpretativos son: El artista, Dionisos y Apolo.
Schopenhauer y Wagner: Etica de la renuncia y esteticismo irracionalista del sentimiento. El Joven Nietzsche. 
     Tras la pérdida de la fe, la filosofía de Schopenhauer se convierte en el sustitutivo de la religión. Pero, ¿Qué dice Schopenhauer que tanto interesa a Nietzsche? El mundo es mi representación, no es más que un fenómeno, no es cosa en sí. Y también, el mundo es mi voluntad. Voluntad significa aquí movimiento, devenir, fuerza que mueve todo, sin rumbo ni meta, sin finalidad. He ahí el fundamento de todo lo existente desplazando a la razón, al logos, a la idea, al sujeto transcendental…La esencia del mundo es esta fuerza originaria que en el proceso de autodesarrollo se divide en infinitas voluntades que por doquier andan en incesante lucha. Schopenhauer describe al hombre como el más indigente de todos los seres, a la existencia humana como la experiencia dolorosa de la propia vida, una vida que ya desde el principio es muerte. Detrás de las cosas no hay un dios que explica el mundo, sino un impulso primario de vida, sin fundamento ni meta, y cuya característica fundamental es el sufrimiento, el dolor. ¿Cómo es posible la liberación del dolor? Mediante la autoliberación del propio hombre a través del arte, de una ética de la renuncia, de negación de la voluntad individual y afirmación de la voluntad total. Renuncia a la individualidad y propósito de fundirse con el todo en el sumo placer de la muerte.
     Wagner es para Nietzsche en música lo que Schopenhauer en filosofía. El joven Nietzsche intenta una fusión de ambos: unir la metafísica de la voluntad del filósofo con la teoría del arte del músico. De esta unión nace El nacimiento de la tragedia en el espíritu de la música (1871).
    En esta obra, Nietzsche sostiene la idea de que el mundo griego no se caracteriza por una ingenua y sosegada grandeza, sino por una profunda disensión entre dos fuerzas vitales: Lo apolineo y lo dionisíaco; el principio de la medida y del orden (el mundo como representación) y el principio de la impetuosidad, del delirio, de la fuerza creativa (el mundo como voluntad). De esta pugna surge, a juicio de Nietzsche, la máxima creación de los griegos: la tragedia. Pero, lo dionisíaco es sofocado por el espíritu intelectualista y la ilustración socrática. Después vendrán los filósofos con sangre de teólogos y apuntillarán a Dionisos. Éste no resucita hasta el romanticismo con la filosofía de Schopenhauer y la música de Wagner. 
     De este período es también la obra Consideraciones intempestivas(1878-1882)
II. Período positivista. Nietzsche se inspira en Voltaire y los ilustrados franceses. Desde una posición positivista critica la metafísica, la religión y el arte. El símbolo interpretativo es el hombre libre. Nietsche denuncia la decadencia de su época y donde otros ven el ideal, él ve algo Humano, demasiado humano (1878). Comienza a desarrollar la sospecha de que los productos culturales son un efecto de superficie de fuerzas encubiertas: Aurora (1881) y la Gaya Ciencia(1882). En esta última aparece ya constatado el nihilismo europeo: “Dios ha muerto”. La muerte de dios no es una constación psicológica, sino más bien un hecho básico para la interpretación del mundo y del hobre. Nietzsche proclama la muerte de dios para tomar conciencia de ella y cambiar así la situación.
III. El mensaje de Zaratustra. Los símbolos interpretativos: Zaratustra, el superhombre y la muerte de Dios. . Zaratustra ha sido, a juicio de Nietzsche, el primero en predicar el dualismo entre el bien y el mal; por eso debe ser el primero en superarlo. Lo que era imposible para el hombre, no lo es para el superhombre: sobreponerse a la muerte de dios. Así habló Zaratustra (1884)
IV. Período crítico. Filosofía de la cultura. Los símbolos interpretativos son el nihilismo y el martillo.  Mas allá del bien y del mal (1886) quiere ser ante todo una crítica de la modernidad. El propósito de Nietzsche es claro: socavar todos los fundamentos en que el saber humano se ha basado hasta ahora demostrando que son prejuicios de la fe o prejuicios de los filósofos. Más allá del bien y del mal quiere decir más allá de lo verdadero y de lo falso. El problema gnoseológico se presenta como el reverso del problema moral. Este tema continúa siendo el núcleo de la Genealogía de la moral (1887). El Crepúsculo de los ídolos (1889) es una declaración de guerra a los ídolos eternos (Dios, Verdad…), los cuales se han erigido contra los instintos de la vida y representan una condena de tales instintos.

domingo, 1 de marzo de 2015

TEXTO Y ESQUEMA



Fiedrich NIETZSCHE,   El crepúsculo de los ídolos, capítulo “La ‘razón’ en la filosofía”, apartados 1, 4 y 6  (trad. A. Sánchez Pascual,  Madrid, Alianza, 1998, pp. 51, 53-54 y 55-56).
1
            “¿Me pregunta usted qué cosas son idiosincrasia en los filósofos?... Por ejemplo, su falta de sentido histórico, su odio a la noción misma de devenir, su egipticismo. Ellos creen otorgar un honor a una cosa cuando la deshistorizan, sub specie aeterni [desde la perspectiva de lo eterno],    -cuando hacen de ella una momia. Todo lo que los filósofos han venido manejando desde hace milenios fueron momias conceptuales; de sus manos no salió vivo nada real. Matan, rellenan de paja, esos señores idólatras de los conceptos, cuando adoran, ‑se vuelven mortalmente peligrosos para todo, cuando adoran. La muerte, el cambio, la vejez, así como la procreación y el crecimiento son para ellos objeciones, ‑incluso refutaciones. Lo que es no deviene; lo que deviene no es... Ahora bien, todos ellos creen, incluso con desesperación, en lo que es. Mas como no pueden apoderarse de ello, buscan razones de por qué se les retiene. "Tiene que haber una ilusión, un engaño en el hecho de que no percibamos lo que es: ¿dónde se esconde el engañador? ‑"Lo tenemos, gritan dichosos, ¡es la sensibilidad! Estos sentidos, que también en otros aspectos son tan inmorales, nos engañan acerca del mundo verdadero. Moraleja: deshacerse del engaño de los sentidos, del devenir, de la historia [Historie], de la mentira, ‑la historia no es más que fe en los sentidos, fe en la mentira. Moraleja: decir no a todo lo que otorga fe a los sentidos, a todo el resto de la humanidad: todo él es "pueblo". ¡Ser filósofo, ser momia, representar el monótono-teísmo con una mímica de sepulturero! ‑ ¡Y sobre todo, fuera el cuerpo, esa lamentable "idée fixe" [idea fija] de los sentidos!, ¡sujeto a todos los errores de la lógica que existen, refutado, incluso imposible, aun cuando es lo bastante insolente para comportarse como si fuera real!..."   (…)
4.
               La otra idiosincrasia de los filósofos no es menos peligrosa: consiste en confundir lo último y lo primero. Ponen al comienzo, como comienzo, lo que viene al final ‑¡por desgracia! , ¡pues no debería siquiera venir!- los "conceptos supremos", es decir, los conceptos más generales, los más vacíos, el último humo de la realidad que se evapora. Esto es, una vez más, sólo expresión de su modo de venerar: a lo superior no le es lícito provenir de lo inferior, no le es lícito provenir de nada... Moraleja: todo lo que es de primer rango tiene que ser causa sui [causa de sí mismo]. El proceder de algo distinto es considerado como una objeción, como algo que pone en entredicho el valor. Todos los valores supremos son de primer rango, ninguno de los conceptos supremos, lo existente, lo incondicionado, lo bueno, lo verdadero, lo perfecto -ninguno de ellos puede haber devenido, por consiguiente tiene que ser causa sui. Mas ninguna de esas cosas puede ser tampoco desigual una de otra, no puede estar en contradicción consigo misma... Con esto tienen los filósofos su estupendo concepto "Dios"... Lo último, lo más tenue, lo más vacío es puesto como lo primero, como causa en sí, como ens realissimum [ente realísimo] ... ¡Que la humanidad haya tenido que tomar en serio las dolencias cerebrales de unos enfermos tejedores de telarañas! -¡Y lo ha pagado caro!...      (…)
6
            Se me estará agradecido si condenso un conocimiento tan esencial, tan nuevo, en cuatro tesis: así facilito la comprensión, así provoco la contradicción.

            Primera tesis. Las razones por las que "este" mundo ha sido calificado de aparente fundamentan, antes bien, su realidad, ‑otra especie distinta de realidad es absolutamente indemostrable.
            Segunda tesis. Los signos distintivos que han sido asignados al "ser verdadero" de las cosas son los signos distintivos del no‑ser, de la nada, ‑a base de ponerlo en contradicción con el mundo real es como se ha construido el "mundo verdadero": un mundo aparente de hecho, en cuanto es meramente una ilusión óptico-moral.
            Tercera tesis. Inventar fábulas acerca de "otro" mundo distinto de éste no tiene sentido, presuponiendo que no domine en nosotros un instinto de calumnia, de empequeñecimiento, de recelo frente a la vida: en este último caso tomamos venganza de la vida con la fantasmagoría de "otra" vida distinta de esta, "mejor" que ésta.
            Cuarta tesis. Dividir el mundo en un mundo "verdadero" y en un mundo aparente", ya sea al modo del cristianismo, ya sea al modo de Kant (en última instancia, un cristiano alevoso), es únicamente una sugestión de la decadence, -un síntoma de la vida descendente... El hecho de que el artista estime más a la apariencia que la realidad no constituye una objeción contra esta tesis. Pues a la "apariencia" significa aquí la realidad una vez más, sólo que seleccionada, reforzada, corregida... El artista trágico no es un pesimista, ‑dice precisamente sí incluso a todo lo problemático y terrible, es dionisíaco...”.

Autor, título del libro y título del capítulo objeto de comentario de texto.

ESQUEMA DEL TEXTO

1

1ª IDIOSINCRASIA DE LA FILOSOFÍA TRADICIONAL: “Lo que es no deviene; lo que deviene no es…” (Dicotomía ontológica). La filosofía tradicional ha privilegiado el SER frente al DEVENIR.
















Consecuencia de la dicotomía ontológica: una dicotomía epistemológica (Razón/sentidos). La filosofía tradicional ha privilegiado la RAZÓN frente a los SENTIDOS. Y por tanto, el alma frente al cuerpo.  






4


2ª IDIOSINCRASIA DE LA FILOSOFÍA TRADICIONAL: “Confundir lo último y lo primero…”

Lo primero: los conceptos y valores supremos (Dios…) no se someten al DEVENIR. Son Causa sui.















Dios es el concepto y el valor supremo: ens realissimum.




6

4 tesis que resumen los rasgos básicos de la historia de la filosofía y sus características más relevantes.



La paradoja de la argumentación tradicional a favor del SER



La paradoja de la argumentación racional se resuelve con la tesis: el ser es una ilusión óptico-moral.




La FT ha mentido acerca del ser. La causa: el miedo a la vida entendida como devenir y el deseo de venganza que genera dicho miedo.



La dicotomía ontológico-moral es un síntoma de decadencia pues niega la vida. El artista trágico responde positivamente a los desafíos de la vida pues afirma “incluso todo lo problemático y terrible”.

Naturaleza y cultura Relación

Naturaleza, cultura y ser humano  El ser humano se caracteriza por tener una NATURALEZA condicioadaor la herencia genética y una CULTU...