viernes, 16 de octubre de 2015

Video Tomás de Aquino, por Fernando Savater


Ideas básicas de Tomás de Aquino



Esquema de las ideas básicas de la filosofía de TOMÁS DE AQUINO

1. Introducción: La recepción del aristotelismo en Occidente
Hasta el siglo XIII se observa un predominio absoluto del pensamiento platónico en Europa debido a la influencia de S. Agustín. El desconocimiento de la obra de Aristóteles era prácticamente total. Sólo se conocían partes de la Lógicapor los comentarios de Boecio (V-VI), pero nada de la Física, la Metafísica,  la antropología y la teología.

Averroes (XII) escribe los primeros comentarios a obras de Aristóteles sin adherencias platónicas. Fue el primer ejemplo de aristotelismo puro. Así, a través de los árabes se despertó en Occidente la curiosidad por el aristotelismo. En el s. XII se traducen directamente del griego al latín las obras de Aristóteles y también las obras y comentarios de los filósofos árabes. Surgió la corriente denominada averroísmo que reclamaba la autonomía de la razón frente a la fe y al que se enfrentará directamente el aquinate. 

En el s. XIII, Aristóteles se pone de moda y abundan sus traducciones y comentarios, a pesar de la resistencia que oponen la jerarquía católica y los platónicos. No obstante, Tomás de Aquino intentó asimilarlo y construir un sistema que armonizara cristianismo y aristotelismo. Estaba convencido de que la filosofía aristotélica era enteramente compatible con la fe cristiana y que, además, ofrecía una interpretación de la realidad aceptable por sí misma y valiosa, aunque en el fondo de su sistema permanezcan presupuestos platónicos fundamentales.

2. El averroísmo latino
En el siglo XIII, concretamente, en la Universidad de Paris, los averroístas defendían las siguientes tesis:   
a. El mundo es eterno (en evidente contradicción con la doctrina creacionista cristiana). Según Aristóteles, Dios es el motor inmóvil que mueve eternamente un mundo también eterno. Dios ni siquiera conoce el mundo (a diferencia del demiurgo platónico).
b. El alma individual de cada hombre no es inmortal, sino corruptible y perecedera. Sólo el entendimiento, común a todos los hombres, es inmortal. Y negar la inmortalidad del alma supone tirar por tierra toda la doctrina cristiana de la salvación.
c. Existen dos verdades: la teológica -fe- y la filosófica -razón-. De este modo podían conciliarse tesis opuestas sobre el alma, p. ej.: una es verdad desde la fe, y otra lo es desde la razón.
Tomás de Aquino rechazó, como es lógico, las tres tesis averroístas:
a. Respecto a la eternidad del mundo, se movió entre dos aguas y sostuvo que el sistema aristotélico no implicaba necesariamente la eternidad del mundo ni el concepto cristiano de creación excluía la posibilidad de que el mundo fuera eterno: puede ser eterno y creado.
b. Respecto a la inmortalidad del alma, Aquino entendió que el entendimiento inmortal del que Aristóteles habló no es único para todos los hombres, sino que se trataba de la facultad superior del alma, y ésta es inmortal.
c. Y en cuanto a la doble verdad, propuso que la verdad es única. Fe y Razón son dos modos de llegar a ella.

3.  El aristotelismo de Tomás de Aquino

a. Teoría aristotélica del movimiento: se define el movimiento como «paso de potencia a acto», siempre por la acción de algo que ya esté en acto. Dos tipos de movimiento: cambio sustancial -generación y corrupción- y cambio accidental -cuantitativo, cualitativo y local-.
b. Composición hilemórfica de las sustancias naturales: todo objeto natural está compuesto de materia y forma.
c. Distinción entre sustancia y accidentes
d. Teoría de las cuatro causas: material, formal, eficiente y final (e interpretación teleológica de la naturaleza).

4. Antropología tomista
Aquino acepta la concepción hilemórfica del hombre, y la concepción aristotélica del alma como principio de vida, como forma y acto del cuerpo. Aquino afirma que el hombre constituye una sustancia única, cuyos elementos fundamentales son el alma y el cuerpo.
5. Ética
·        Acepta el principio aristotélico de que el fin último del hombre es la felicidad, y que la felicidad perfecta consiste en al contemplación, en la actividad intelectual. 
·        Las normas morales se basan en la naturaleza humana. Por tanto, conocerla y saber sus objetivos y finalidades es el criterio clave para la formulación de la ley moral natural.     

6. Epistemología.

·        Si el entendimiento forma conceptos a partir de la experiencia sensible, ¿cómo se da el paso de las representaciones sensibles a los conceptos que maneja el entendimiento, de características tan diferentes? 

·        Los conceptos son universales. La definición «el hombre es un animal inteligente y libre» no se refiere a ningún hombre concreto, pero es válida para todos los seres humanos. Por tanto, el concepto «hombre», como todos los conceptos, es universal. Pero nuestras percepciones sensibles no son universales, pues nadie ha visto jamás a «el hombre» ni al «árbol». Existen hombres y árboles concretos, pero no «el hombre» ni «el árbol». Los sentidos sólo nos muestran objetos individuales.

·        Por tanto, el problema de la formación de conceptos es cómo pasar de la individualidad de las percepciones sensibles a la universalidad de los conceptos. La única salida posible es admitir que el entendimiento tiene la capacidad de extraer conceptos a partir de los datos suministrados por el conocimiento sensible. A esto se le llama capacidad abstractiva, abstracción. Admitir que el conocimiento comienza por los datos sensibles supone reconocer la necesidad de la capacidad de abstracción. Pero las diferencias surgen en el modo de explicar la abstracción:

·        Para Aquino, el entendimiento tiene una doble capacidad: i) la capacidad de universalizar -capacidad abstractiva-, para convertir en universales las representaciones sensibles particulares; y ii)la capacidad de conocer universalmente, como resultado de generalizar los datos extraídos de la experiencia sensible. A estas dos capacidades les llama entendimiento agente y entendimiento posible.

7. La ontología: esencia y existencia.

·        La doctrina cristiana de la creación subraya la diferencia radical que existe entre Dios y los seres creados por él. Mientras Dios es necesario, los demás seres son contingentes: existen, pero podrían no existir.

·        Santo Tomás se dio cuenta de una distinción filosófica importante: esencia y existencia no tienen por qué estar relacionadas. Una cosa es la esencia de hombre -animal racional- y otra su existencia: exista o deje de existir, «hombre» seguirá siendo animal racional. La distinción entre esencia y existencia fue un elemento fundamental del sistema tomista.

Tomás de Aquino. Contenidos.



Sto. Tomás de Aquino: Texto: Suma de Teología, , I, q. 2, artículo 3 (trad. J. Marto, rell Capó, Madrid, BAC., 1994, pp. 110-113).

Nociones:

  1. Movimiento y primer motor.

  1. Causa eficiente primera y ser necesario.

  1. Ser perfectísimo e inteligencia ordenadora.

  1. Existencia de Dios y existencia del mal.

Temas:

  1. Teología racional y revelada.

  1. Las vías y su estructura lógica

ESQUEMA


ESQUEMA TOMÁS DE AQUINO

  1. ART. 1. LA PROPOSICIÓN “Dios existe”, ¿es evidente (analítica) o no (sintética).

    1. RESPUESTA DE TA: Es analítica objetivamente y sintética subjetivamente.

  1. ART. 2. LA PROPOSICIÓN “Dios existe” no es evidente, pero, ¿es demostrable o e un dogma o artículo de fe?

    1. REPUESTA DE TA AL FIDEÍSMO IRRACIONALISTA: La proposición “Dios existe” es un PREÁMBULO A LOS ARTÍCULOS DE LA FE, es decir, demostrable. ¿cómo demostrable? No a priori (Argumento Ontológico), sino A POSTERIORI. (tema a desarrollar: las relaciones entre fe y razón)

    1. RESPUESTA A LA OBJECIÓN DE LA TEOLOGÍA NEGATIVA Y DE LA NO PROPORICONALIDAD A LA DEMOSTRACIÓN A POSTERIORI: La demostración a posteriori no demuestra aquello que Dios es, sino solamente que existe.


  1. ART. 3. LA PROPOSICIÓN “Dios existe” se demuestra del siguiente modo: 5 vías. Es la respuesta a la objeción basada en el argumento de los contrarios.  DESARROLLO: a. Elementos estructurales comunes a las 5 vías; b. Explicación de cada una de las vías.

ACTIVIDAD COMENTARIO DE TEXTO

COMENTARIO DE TEXTO

1. RESUMEN: 1. Problemática implícita o tema. 2. Sinopsis.

2. EXPLICACIÓN. Seguir el siguiente esquema de desarrollo.

-Diferenciar entre la demostración y la demostrabilidad de la existencia de Dios. 
-Señalar a qué disciplina pertenece la cuestión de la demostración de la existencia de Dios. Teología natural y revelada: artículo de fe y preámbulo a un artículo de fe. 
-Identificar las dos objeciones a la existencia de Dios y definirlas: el argumento de los contrarios y el principio de economía.
-Diferenciar entre demostración a priori y a posteriori. San Anselmo v/s Santo Tomás. 
-Señalar los rasgos comunes a las cinco vías. 
-Explicar cada una de las vías según su procedencia, los elementos que las constituyen, y el proceso lógico que intenta demostrar la existencia de Dios.  
-Explicar cómo aborda el aquinate la cuestión de la existencia del mal. 

3. CONTEXTUALIZACIÓN

TEXTO



STO. TOMÁS DE AQUINO, Suma de Teología, I, q. 2, artículo 3 (trad. J. Martorell Capó, Madrid, B.A.C., 1994, pp. 110-113).

ARTICULO 3

“¿Existe o no existe Dios?
            Objeciones por las que parece que Dios no existe:

1. Si uno de los contrarios es infinito, el otro queda totalmente anulado. Esto es lo que sucede con el nombre Dios al darle el significado de bien absoluto. Pues si existiese Dios, no existiría ningún mal. Pero el mal se da en el mundo. Por lo tanto, Dios no existe.

 2. Más aún. Lo que encuentra su razón de ser en pocos principios, no se busca en muchos. Parece que todo lo que existe en el mundo, y supuesto que Dios no existe, encuentra su razón de ser en otros principios; pues lo que es natural encuentra su principio en la naturaleza; lo que es intencionado lo encuentra en la razón y voluntad humanas. Así, pues, no hay necesidad alguna de acudir a la existencia de Dios.

En cambio está lo que se dice en Éxodo 3,14 de la persona de Dios. Yo existo.

Solución. Hay que decir: La existencia de Dios puede ser probada de cinco maneras distintas. 

1) La primera y más clara es la que se deduce del movimiento. Pues es cierto, y lo perciben los sentidos, que en este mundo hay movimiento. Y todo lo que se mueve es movido por otro. De hecho nada se mueve a no ser que, en cuanto potencia, esté orientado a aquello por lo que se mueve. Por su parte, quien mueve está en acto. Pues mover no es más que pasar de la potencia al acto. La potencia no puede pasar a acto más que por quien está en acto. Ejemplo: El fuego, en acto caliente, hace que la madera, en potencia caliente, pase a caliente en acto. De este modo la mueve y cambia. Pero no es posible que una cosa sea lo mismo simultáneamente en potencia y en acto; sólo lo puede ser respecto a algo distinto. Ejemplo: Lo que es caliente en acto, no puede ser al mismo tiempo caliente en potencia, pero sí puede ser en potencia frío. Igualmente, es imposible que algo mueva y sea movido al mismo tiempo, o que se mueva a sí mismo. Todo lo que se mueve, necesita ser movido por otro. Pero si lo que es movido por otro se mueve, necesita ser movido por otro, y éste por otro. Este proceder no se puede llevar indefinidamente, porque no se llegaría al primero que mueve, y así no habría motor alguno pues los motores intermedios no mueven más que por ser movidos por el primer motor. Ejemplo: un bastón no mueve nada si no es movido por la mano. Por lo tanto, es necesario llegar a aquel primer motor al que nadie mueve. En éste, todos reconocen a Dios.

2) La segunda es la que se deduce de la causa eficiente. Pues nos encontramos que en el mundo sensible hay un orden de causas eficientes. Sin embargo, no encontramos, ni es posible, que algo sea causa eficiente de sí mismo, pues sería anterior a sí mismo, cosa imposible. En las causas eficientes no es posible proceder indefinidamente porque en todas las causas eficientes hay orden: la primera es causa de la intermedia; y ésta, sea una o múltiple, lo es de la última. Puesto que, si se quita la causa, desaparece el efecto, si en el orden de las causas eficientes no existiera la primera, no se daría tampoco ni la última ni la intermedia. Si en las causas eficientes llevásemos hasta el infinito este proceder, no existiría la primera causa eficiente; en consecuencia no habría efecto último ni causa intermedia; y esto es algo absolutamente falso. Por lo tanto, es necesario admitir una causa eficiente primera. Todos la llaman Dios.

Respuesta a las objeciones: 1. Ala primera hay que decir: Escribe Agustín en el Enchiridio: Dios, por ser el bien sumo, de ninguna manera permitiría que hubiera algún tipo de mal en sus obras, a no ser que, por ser omnipotente y bueno, del mal sacara un bien. Esto pertenece a la infinita bondad de Dios, que puede permitir el mal para sacar de él un bien.

2. A la segunda hay que decir: como la naturaleza obra por un determinado fin a partir de la dirección de alguien superior, es necesario que las obras de la naturaleza también se reduzcan a Dios como a su primera causa. De la misma manera también, lo hecho a propósito es necesario reducirlo a alguna causa superior que no sea la razón y voluntad humanas; puesto que éstas son mudables y perfectibles. Es preciso que todo lo sometido a cambio y posibilidad sea reducido a algún primer principio inmutable y absolutamente necesario, tal como ha sido demostrado (sol.)”.

martes, 13 de octubre de 2015

Temas: La educación platónica (y el gobierno en la República)



Temas: La educación platónica (y el gobierno en la República)

Para Platón, la educación se identifica con el proceso de formación intelectual y moral del individuo, es decir, el tránsito de la ignorancia a la sabiduría. La paideia tiene como objetivo la consecución de la areté o excelencia. Sin educación el individuo permanece anclado a los prejuicios del mundo sensible y a una percepción errónea de la realidad. La formación tiene como objetivo el conocimiento de las Ideas, es decir, de la verdadera realidad con el objetivo de la instauración de un Estado o una Polis justa. 

¿Cómo debería ser una sociedad justa? La propuesta platónica se inspira  en la naturaleza humana y el alma. Ésta última está formada por tres partes: racional, irascibley apetitiva. Entre el alma y las partes del Estado encuentra Platón una analogía estructural. La armonía supone que las tres partes del alma y sus correspondientes virtudes ocupen el espacio que deben ocupar, sin que exista abuso de una virtud sobre otra. De la misma manera, la justicia es la armonía del Estado, y éste deberá estar formado, según Platón, por tres clases sociales: artesanos y labradores; guardianes y gobernantes filósofos. Cada clase responderá al principio de especialización funcional, es decir, cada persona ocupará un puesto determinado en función de la parte del alma que predomine en ella. Aquellos en quienes la parte racional sea la predominante serán los gobernantes-filósofosy la virtud que les caracteriza es la prudencia o la sabiduría. Aquellos otros en los que la parte irascible del alma sea la que domine a las demás serán los guardianes o guerreros que defienden a la sociedad, y la virtud que les caracteriza es la del valor y la fortaleza. Finalmente, aquellos en los que la parte apetitiva predomine serán los artesanos, labradores… y su virtud propia será la templanza, esto es, el control de las pasiones innobles. En cuanto a la clase de los productores: labradores, artesanos y comerciantes, producirán todo tipo de bienes. Podrán manejar dinero y vivir placenteramente, pero también deberán cubrir las necesidades básicas de los guardianes y gobernantes. En cuanto a la de los guerreros: su misión será la de defender la polis de los ataques externos y velar por el orden interno. Vivirán en campamentos en régimen comunitario. No existirán núcleos familiares, pese a estar integrada esta clase por hombres y mujeres. Los hijos de los guerreros serán hijos de todos y cuidados en guarderías. Los filósofos-gobernantesserán célibes y no poseerán bienes propios. Su misión será la de gobernar el Estado, y recibirán una enseñanza rigurosa que culminará con el aprendizaje del arte dialéctica.

La educación en la República correrá a cargo del Estado, en ningún caso a cargo de las familias.  A lo largo de este proceso educativo algunos niños tendrán tendencia a abandonar sus estudios, que les resultarán difíciles y aún odiosos, mientras que otros irán desarrollando un entusiasmo cada vez mayor en torno al conocimiento. Los primeros pasarán a formar parte de la clase de los artesanos, habiendo mostrado una mayor inclinación hacia el contacto con lo material; los que persistan en sus estudios pasarán a formar parte de la clase de los guardianes o auxiliares. La perseverancia en el estudio, entre los que pertenecen a la clase de los guardianes, pone de manifiesto que en el individuo predomina el alma racional, por lo que serán éstos los elegidos para formar la clase de los gobernantes, quienes serán sometidos a un proceso educativo que comenzará con el estudio de las matemáticas y terminará con el estudio de la dialéctica, con el conocimiento de las Ideas. No habrá diferencia de género y no existirá la propiedad privada.
La tarea de gobernar recaerá, pues, sobre aquellos que conozcan las Ideas, es decir, sobre los filósofos, pues son los únicos que de acuerdo con el intelectualismo moral pueden gobernar justamente ya que conocen la idea de Justicia.  

Platón opta por el modelo aristocrático o gobierno de los mejores, aristos, que vendría representado por el gobierno del filósofo-rey de la República ideal; en ella los mejores son los que conocen las Ideas, los filósofos, y su gobierno estaría dominado por la sabiduría.
La segunda mejor forma de gobierno la representaría la timocracia, el gobierno de la clase los guardianes, que no estaría ya dirigida por la sabiduría, sino por la virtud propia de la parte irascible del alma, que es la propia de dicha clase, abriendo las puertas al desarrollo de la ambición, que predominaría en la siguiente forma de gobierno, la oligarquía, el gobierno de los ricos, y cuyo único deseo se cifra en la acumulación de riquezas.Posteriormente encontramos la democracia, cuyo lema sería la libertad e igualdad entre todos los individuos y cuyo resultado, según Platón, es la pérdida total del sentido de los valores y de la estabilidad social. No cabe duda de que Platón tiene en mente la democracia ateniense que tan odiosa le resultó después de la condena de Sócrates.  Por último, en el lugar más bajo de la escala, se encuentra la tiranía, que representaría el gobierno del despotismo y de la ignorancia, dominado el tirano por las pasiones de la parte más baja del alma, dando lugar al dominio de la crueldad y de la brutalidad.

Tema: Teoría de las ideas




TEMAS: La Teoría de las Ideas

La teoría de las Ideas representa el núcleo de la filosofía platónica, el eje a través del cual se articula todo su pensamiento. No se encuentra formulada como tal en ninguna de sus obras, sino tratada, desde diferentes aspectos, en varias de sus obras de madurez como La República, Fedón y Fedro. La teoría de las Ideas tiene una intención ontológica (el Ser o verdadera realidad), epistemológica (la episteme como conocimiento intelectual de las Ideas) y éticopolítica: la fundamentación de una teoría de la polis ideal o Estado justo.

La formulación tradicional

Tradicionalmente se ha interpretado la teoría de las Ideas de la siguiente manera: Platón distingue dos modos de realidad, una, a la que llama inteligible, y otra a la que llama sensible. La realidad inteligible, a la que denomina Idea, es  inmaterial, eterna e inmutable. Constituye el modelo o arquetipo de la otra realidad, la sensible o visible, constituida por cosas o fenómenos, y que tiene las características de ser material, corruptible, (sometida al cambio, esto es, a la generación y a la destrucción). Según la doctrina platónica de la mimesis, la realidad sensible no es más que una copia de la realidad inteligible.

La primera forma de realidad, constituida por las Ideas, representaría el verdadero ser, mientras que de la segunda forma de realidad, las realidades materiales o "cosas", hallándose en un constante devenir, nunca podrá decirse de ellas que verdaderamente son. Además, sólo la Idea es susceptible de un verdadero conocimiento o "episteme", mientras que la realidad sensible, las cosas, sólo son susceptibles de opinión o "doxa". De la forma en que Platón se refiere a las Ideas en varias de sus obras como en el Fedón (el alma contempla, antes de su unión con el cuerpo, las Ideas) o en el Timeo (el Demiurgo modela la materia ateniéndose al modelo de las Ideas), se deduce que hay una separación (khorismós), un abismo ontológico, entre lo sensible y lo inteligible. .

Lo inteligible

En cuanto a las Ideas, en la medida en que son el término de la definición universal representan las "esencias" de los objetos de conocimiento, es decir, aquello que está comprendido en el concepto; pero con la particularidad de que no se puede confundir con el concepto, por lo que las Ideas platónicas no son contenidos mentales, sino objetos a los que se refieren los contenidos mentales designados por el concepto, y que expresamos a través del lenguaje. Esos objetos o "esencias" subsisten independientemente de que sean o no pensados, son algo distinto del pensamiento, y en cuanto tales gozan de unas características similares a las del ser parmenídeo. Las Ideas son únicas, eternas e inmutables y, al igual que el ser de Parménides, no pueden ser objeto de conocimiento sensible, sino solamente cognoscibles por la razón. No siendo objeto de la sensibilidad, no pueden ser materiales. Y sin embargo Platón insiste en que son entidades que tienen una existencia real e independiente tanto del sujeto que las piensa como del objeto del que son esencia, dotándolas así de un carácter trascendente. Además, las Ideas son el modelo o el arquetipo de las cosas, por lo que la realidad sensible es el resultado de la copia o imitación de las Ideas, tal y como afirma la doctrina de la mímesis. Esa relación es explicada como imitación o como participación: las cosas imitan o participan de las Ideas. 

Las ideas son objeto de conocimiento por intuición o noesis. En el nivel ontológico del mundo sensible, los entes matemáticos (Símil de la línea) se encuentran en la antesala del mundo de las Ideas y son conocidos por demostración o noesis. 

Lo sensible

Por su parte la realidad sensible se caracteriza por estar sometida al cambio, a la movilidad, a la generación y a la corrupción. El llamado problema del cambio conduce a Platón a buscar una solución que guarda paralelismos importantes con la propuesta por los filósofos pluralistas: siguiendo a Parménides hay que reconocer la necesaria inmutabilidad del ser, pero la realidad sensible no se puede ver reducida a una mera ilusión. Aunque su grado de realidad no pueda compararse al de las Ideas ha de tener alguna consistencia, y no puede ser asimilado simplemente a la nada. Es dudoso que podamos atribuir a Platón la intención de degradar la realidad sensible hasta el punto de considerarla una mera ilusión. La teoría de las Ideas pretende solucionar, entre otros, el problema de la unidad en la diversidad, y explicar de qué forma un elemento común a todos los objetos de la misma clase, su esencia, puede ser real; parece claro que la afirmación de la realidad de las Ideas no puede pasar por la negación de toda realidad a las cosas. Estas no tienen un ser absoluto como las Ideas, sino un ser relativo: no existen por sí, sino en la medida en que participan del ser o de la existencia de las ideas. 

El mundo sensible es objeto de conocimiento sensorial o doxa. Esta a su vez se divide en eikasia o conocimiento de las imágenes y pistis o conocimiento de los objetos. 

El dualismo sensible/inteligible

Una de las primeras consecuencias que se ha extraído de esta presentación tradicional de la teoría de las Ideas es el dualismo o "separación ontológica" entre la realidad o mundo inteligible ("kósmos noetós") y la realidad sensible o mundo visible ("kósmos horatós"). Dualismo ontológico que genera a su vez un dualismo epistemológico entre la razón o facultad de conocimiento de la verdadera realidad y los sentidos o facultad que nos permite captar el mundo sensible. 

Intención política
 
Por último, debemos considerar que en la República, la teoría de las Ideas se convierte en el fundamento epistemológico de la doctrina del intelectualismo moral que está en la base de la propuesta política de Platón. El régimen resultante del gobierno de los filósofos es una aristocracia de sabios capaces de establecer un Estado justo ya que saben o conocen lo que es la Justicia. 

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